Hoy salí inusualmente temprano de mi casa para una cita en el medico, y me lleve una agradable sorpresa no fui la única en dar los buenos días! De hecho por alguna extraña razón esta mañana todo el que se monto en autobús dio los buenos días, dio las gracias, y pidió disculpas si tropezaba a algún otro pasajero, al llegar al semáforo que nos llevaba a la avenida Francisco de Miranda, el chofer de un carro se bajo, se fue contra un taxi que tenia enfrente y gritaba como loco, lo insultaba y lo amenazaba con que si se bajaba "ya sabia lo que le esperaba", todo esto porque el taxista se había pasado una luz verde en la que le correspondía el paso al otro carro. Al llegar a la parada de autobús el chofer se despidió y nos deseo un buen día a cada uno de los pasajeros. Espero que a lo largo del día pueda toparme con mas cordialidades dispersas.